viking ship

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TRADUCTOR DE TEXTOS:

viernes, 4 de mayo de 2012

Una boda vikinga:


El matrimonio, que es con mucho el acto más importante de la vida en la sociedad nórdica, no es un asunto que se deje jamás al azar. Tampoco es una cuestión de sentimientos únicamente, aunque no se excluyan y tengan su importancia en algun que otro caso.De todas formas y tal como veremos , no es esta la norma general y el casamiento entre los nordicos estaba estrictamente reglado y marcado por tradiciones y costumbres muy antiguas.

Realmente es un tema que no puede tomarse como estrictamente económico o de mero interes mutuo de las dos familas o clanes implicados, pese a su relación directa, ya que en principio, la palabra "Brudkaup", la compra de la novia, ya lo indica en su traducción literal. La importancia y el rasgo más relevante de una boda es, sin duda, de carácter social. No se trata de que se casen dos fortunas dadas, sino de la asociación de dos familias o dos clanes, por medio de un vínculo sagrado y en principio indisoluble, aunque se da de forma implícita, por supuesto, el hecho de que ni una ni otra parte es pobre, no aplicando esta palabra ni necesaria ni exclusivamente a la ausencia de riquezas materiales. Se trata de unir dos fortunas y familias de similares caracteristicas en un lazo estrecho que las vinculara a traves de incontables generaciones, y fortalecera mas el status social de ambas partes, asi como su poder y prestigio. Así pues, podríamos decir, que la novia no "se casa", sino que "la casan". Y nos referimos a ella, mas que nada, porque, salvo contadas excepciones, lo comun y corriente es que fuese ella la entregada en mano a su esposo, aunque hay textos y sagas que narran casos en que son ellas las que desposan al varon.



En la sociedad nórdica, el concepto central y más importante, en torno al cual gira todo, es la familia. Es ella quien gobierna y controla hasta los menores detalles de la existencia. Desde el sentido militar al religioso, la familia rige un lugar vital en la escala de valores. Es pues logico que los patriarcas o cabezas del kyn (familia o clan), tengan hasta cierto punto, total control en esta clase de asuntos, ya que afectan como hemos remarcado, no solo al prestigio social, fortuna y futuro de su linaje e intereses, sino, y esto no es menos importante, a las cuestiones de honor y buen nombre, tan importantes o mas que la cuestion monetaria para estas gentes. 

En el proceso normal que conlleva una boda, se hace necesario el casamentero que, por lo general, es un personaje amigo o pariente muy cercano del futuro esposo. En muchos casos el propio padre o hermano mayor, o en defecto, un tio o familiar cercano Es quien se encargará de proponer la unión y de arreglarla posteriormente con la familia de la novia. Generalmente este tipo de encuentros se celebraban en las asambleas estacionales o en las reuniones festivas o por motivos de cosecha o traslado de ganado.

La primera misión del casamentero es consultar a los responsables legales de la novia para que le concedan el consentimiento de la unión y no menos importante, y condicion “sin la cual no” , comprobar que ambas familias posean rango y fortuna similares y según los rituales y las normas legales Islandesas, comprobar igualmente que la familia de la novia no tenga causa legal alguna pendiente que enturbie la ceremonia, igualmente ellos, como padres de la futura esposa, enviaran un emisario a casa del novio, para hacer las mismas comprobaciones, y una vez se han cumplido estos tramites legales y no se ha hayado traba alguna, y recibido el "sí" por parte de la familia de la futura esposa, se acuerda y fija la fecha de la ceremonia de los esponsales (festarmál),el cual solía componerse de un banquete ritual de compromiso y se concede un plazo para fijar los ajuares, estos preliminares a la boda como ceremonia de union, podrian extenderse un plazo de alrededor de un año.

Después se convienen y concertan las condiciones materiales. Lo ideal era que ambas familias fueran de rango y fortunas similares como ya hemos dicho, aunque en contadas ocasiones una familia podria renunciar a ese derecho de prominencia social en pos de igualar a los dos clanes por alguna razon de peso, aunque esto significase cierta rebaja en el status social, por lo que, estos casos son rarisimos y totalmente fuera de la norma. En caso de que un hombre desease contraer matrimonio con una mujer de rango inferior, sencillamente se estilaba tomarla como concubina, era bastante menos problemático a efectos sociales.. Todos los tratos que a este tipo de asuntos se refieran, se harán frente a testigos, pues se trata de un acto determinante, una operación a la vez económica, social y, muchas veces, incluso diplomática o política. Asi que se hace conveniente dejarlo todo atado y bien claro.

Conforme a la costumbre y la ley, se acuerda que la novia aportará como dote (heimanfylgia) un conjunto de bienes de todo tipo de un valor global determinado, equivalente a la aportación del novio, al que este añadirá una pensión de un montante fijado por la ley en acuerdo a sus bienes y pertenencias, llamado Mundr. Todo esto, reglado escrupulosamente, si una de las partes falta al cumplimiento de estas disposiciones, se puede dar por anulado el compromiso, incluso, se cree que ya en las postrimerias de la era Vikinga, en Dinamarca, romper el compromiso por esta o otra razon antes de celebrarse la ceremonia de esponsales, era motivo de grave daño para la familia “agraviada” a la que correspondia una compensación legal, por perdida de prestigio y mancha en su “honor”.

Aunque después del matrimonio corresponda al marido administrar el conjunto compuesto por la aportación de la novia, la suya propia el Mundr, y mirar por su rentabilidad, la casada sigue siendo propietaria de su Heimanflygia y del Mundr, en caso de divorcio o separación, y es importante por tanto que se tomen todas las garantías para que el asunto se resuelva a satisfacción de todos. No en vano, la esposa no es para nada, una mujer objeto, su poder dentro de su casa y hacienda, era ciertamente envidiado por todas las demas mujeres de la sociedad europea, se podria decir que la Husfreya nordica, contaba con una posición privilegiada si la comparamos con el status social de las demas mujeres de su epoca.

La mejor época del año para celebrar un matrimonio es a final de octubre, según nuestro calendario actual, durante las tres noches que inauguran el invierno o Vetrnaetr. Las cosechas están recogidas, el heno ha sido colocado en almiares y, una vez secado, almacenado; el ganado, o bien está recogido para el invierno, o bien se ha sacrificado y se ha preparado para su conservación, igual que el pescado seco (skreid) y la buena cerveza ya ha sido fabricada; los trabajos en el exterior permiten por fin un tiempo de descanso que, por otra parte, hará obligado el invierno, quien se aproxima con rapidez. Es tiempo de ceremonias y celebraciones pues, y en este contexto,las bodas, rituales de mayoria de edad y en muchos casos la presentacion oficial de nuevos hijos o miembros de la familia se realizan en este tiempo.

Llegada la fecha indicada, los emisarios del novio irán a la casa de la prometida para conducirla hasta la casa de él. Esta costumbre, aunque no era obligatoria, ya que la novia y el novio podían habitar al menos un tiempo en casa de los padres de ella, se hace referencia en numerosas Eddas. Es lo que se llama “la carrera de la novia”.


e estilaba un ceremonial extraño, la novia salia engalanada de su casa, acompañada ciertamente por un cortejo de amigas intimas, lo que hace las veces de damas de honor, los muchachos del pueblo o los amigos del novio, tienen licencia para ensalzar su hermosura y dones , de camino a casa de su futuro esposo, podra pararse en las casas de amigos y conocidos, que la recibiran en la puerta, para con cierta ceremonia y ritual, darle sus parabienes, asi mismo, ella tiene derecho a pasar de largo de las casas que no considera dignas, de lo que ha de tomar nota su futuro esposo, ya que estas relacciones de amistad o no, marcaran su futuro a partir de su union.

Debe llegar a casa de su prometido al menos la víspera del matrimonio propiamente dicho, porque ese día tendrá lugar el "baño de la novia". Parece ser un rito de lustración como el que conocieron todas nuestras culturas ancestrales, con el objetivo evidente de asegurar la "pureza" de la novia, es decir, liberarla de todos los malos espíritus o influencias negativas que pudieran estar ligados a ella. Este baño que, en realidad solía ser una sauna, es colectivo y se extendía a la novia y a todas las damas de honor, y podía durar un buen rato, no impidiendo a las participantes el consumo de dulces de distinto tipo. Obviamente los varones estaban excluidos de esta ceremonia, exrtrictamente femenina, donde ella recibia las ultimas instrucciones y consejos de sus familiares y amigas, se la desvelaba el secreto femenino. A este raro ritual que terminaba siendo una larga tertulia de damas con la casadera, se le conoce como "el dote de Frigga" y al parecer era muy sagrado y ningun hombre osaba interrumpirlo, pues era gran ofensa molestar a la novia en este importante momento de despedida de su madre y recibir los postreros consejos de sus amigas para su matrimonio.

La preparación de la novia concluye con la confección de coronas de flores y hojas que engalanarán la cabeza de la prometida (de retirar esta corona ceremonial de la cabeza de la novia antes de acompañarla al lecho nace el termino “desflorar”, ligado a la primera noche, donde todos bebian sin control mientras la pareja compartia lecho). Aparte de este tocado, además, para su matrimonio propiamente dicho, cambiará de peinado. Por una parte llevará un velo de lino, costumbre que debe remontarse a antiguas creencias sobre la protección de energías negativas o bien como signo de que el novio debe ser el primero en desvelar el rostro purificado de su prometida. Por otra parte, ella se recogerá , en forma de un moño o lo sujetará en la nuca con una cinta o una joya, los cabellos que hasta entonces había llevado sueltos. Este será normalmente un indicativo en lo sucesivo de su nuevo estado, junto con el conjunto de llaves que como buena ama de casa (husfreyja) llevará a la cintura. Estas llaves solían ser pertenecientes a los cofres que contienen ropas de valor y objetos preciosos, a la despensa donde se guardaban los alimentos y víveres del hogar y a los armarios que constituyen el mobiliario de la casa vikinga que ella gobierna y administra. Es decir, literalmente, tomara posesion de su hogar, al portar esas llaves, todo lo que ella decida de puertas adentro de su casa, sera ley dentro de ella.

De las costumbres en cuanto al varon, se sabe poco, se habla de la “ronda del zorro”, una juerga de los amigos del novio, que le tentaran un par de noches antes de su boda, incluso de que las mozuelas de los alrededores, poseen licencias para gastarle bromas pesadas y insinuarsele hasta cierto punto. Al parecer, esta costumbre indica que, entre todas las doncellas que hay en la comunidad, solo una ha logrado desposarle, el joven deja de ser con ello soltero, se supone que ahora asume su papel como cabeza de familia, y futuro padre, es lo que todos esperan de el. Se supone que este ceremonial, vendria a ser como nuestra popular “despedida de soltero” en cierto modo.

Finalmente llega el día de la celebración o los días, ya que el término medio de su duración solía ser al menos tres. A ella asisten todos aquellos que fueron invitados en su momento. En principio, su número deberiá ser semejante por ambas familias o clanes. Muchas veces, en la sala común (skáli) donde se ofrecerá el banquete (brúdveizla ), cada bando esté colocado en uno de los dos bancos longitudinales, con un asiento más alto para el marido y otro para su mujer, en el centro de cada banco, uno enfrente del otro, a no ser que sean para el dueño de la casa y su compadre. La proximidad y rango, cuando no el parentesco dictara quien se sienta mas o menos proximo a los novios, este tipo de cuestiones es muy importante en una cultura, donde el respeto a las gerarquias y posiciones sociales adquiere gran preponderancia.

Por supuesto, los invitados no llegan con las manos vacías. Habrá que tener mucho cuidado de acordarse de los regalos que traen y de mostrarse agradecidos, por razones de reciprocidad, una regla que en esta sociedad no tenía apenas excepciones y era una cuestión de suma importancia entre los nórdicos. Por otra parte, y como se apunto, se prestará una gran atención a la colocación de los invitados, pues para ellos este tipo de jerarquías y precedencias era un asunto muy delicado. Con todo el mundo situado, y los regalos recibidos, es momento de comenzar los fetejos. 

El primer día de la boda tiene lugar la ceremonia del matrimonio propiamente dicha. De esto hay pocos datos y menos aún fiables, aunque es evidente que existió un culto venerable del hogar (o del fuego del hogar, verdadera alma de la casa), posiblemente tambien ritos de reciprocidad, quiza unos gestos significativos del paso de un clan a otro y toda una serie de actos votivos, propiciatorios y de consagración de ambas familias en lazos fraternales. Según Adam de Bremen, se hacía una ofrenda a Frigg, la representación más expresiva de la antigua Diosa Madre, para atraer sobre los esposos el bienestar, la fertilidad o fecundidad y una convivencia pacífica. Según Saxo Gramático, esa ofrenda se hacía a Frey o a la diosa Freya. La Thrymskvida de la Edda Poética menciona por su parte a una diosa menor, poco conocida, Var, que escucha y promueve las promesas matrimoniales. La misma Thrymskvida hace alusión a lo que parecen ser ritos más venerables, tales como ofrenda de sacrificios de animales (el poema habla de vacas de cuernos dorados y bueyes negros) y, sobre todo, de la consagración por el martillo de Thor, práctica muy antigua y que ha sobrevivido en Suecia hasta el siglo pasado, bajo la forma del hammarsäng, el hecho de ocultar un martillo en el lecho nupcial para asegurar la fecundidad de la pareja. Bajo las sabanas de ella, se escondera un anillo o collar, simbolo de la fertilidad de las diosas madre. 

Sin embargo, pese a todo, no se puede afirmar que existiera una casta de sacerdotes dedicados exclusivamente a los ritos y actos religiosos, al menos nada hay que apunte a ello. Parece ser que el cabeza de familia o del clan era el encargado de dirigir los oficios. En cualquier caso, se ignoran qué fórmulas podían pronunciarse en este caso y bajo qué auspicios se situaba expresamente el rito. Cada uno de los grandes dioses podía muy bien presidir la fertilidad y queda por saber, por otra parte, si el matrimonio se colocaba realmente bajo el signo de una figura divina determinada, o más bien bajo la tutela de deidades colectivas como dises o alfes. En este campo, lo ignoramos prácticamente todo, y todo son especulaciones. 

Es al jefe de familia o del clan a quien le corresponde la responsabilidad de abrir el banquete nupcial, en el curso del cual, como en todo banquete solemne, los brindis se dirigen en primer lugar a los dioses, donde los textos nombran a Odín, Thor, Njörd, Frey y "todos los dioses" y luego a los grandes antepasados, de uno y otro clan o familia. Este momento era un tema capital, pues consagraba la perpetuación del linaje en una cultura en la que los antepasados no han muerto realmente nunca según sus creencias y en la que el primer deber de un ser humano es no atentar contra lo establecido. Es preciso que, no solo los vivos y presentes den su apoyo y beneplacito a la union, sino que la pareja se una tambien bajo la tutela de los ancestros . 

Un raro texto medieval Islandes, habla de que la doncella casadera, sirve hidromiel o cerveza a su padre, este cede la copa al padre de el, y este finalmente a su prometido, este, recibe su mano de parte del padre de ella, y a su vez, le ceñira la cintura con un ceñidor que recibira de su propio padre (las niñas llevan el vestido siempre suelto), o le regalara el pañuelo que cubrira su cabeza a partir de entonces. Algunos dudan de la veracidad de este texto, pero otros apuntan a alguna clase de rito, donde ella recibira las llaves de casa. A partir de entonces, se le considera Husfreya: Ama de la casa. 

Una vez iniciado el banquete, se comienza a beber y comer sin límites, siendo la borrachera el final normal de un festín y más de esta índole, hasta el punto de que antes de comenzar se juran todos mutuamente que no tendrán en cuenta las palabras que se digan o den cuando estén embriagados por la bebida. En el fondo, es fiesta y se trata de divertirse y celebrar la union de dos familias.El festín estaba entrecortado por diversos tipos de entretenimientos y desde luego, duraban mucho tiempo, no sabemos mucho de porque, tres noches y porque no se consideraba casados formalmente a la pareja, hasta el paso de estas tres luna rituales, en todo caso continuan los fetejos y se recitaran poemas o relatos, habra cantos y danzas, estas últimas probablemente de carácter ritual, etc. 

En la primera noche de bodas, los recién casados serán acompañados a su lecho nupcial y como ya hemos dicho, se bebera y brindara por ellos hasta la saciedad. No se cita en ningún lado que la consumación de su matrimonio debiera ser constatada por expertos, aunque tampoco se excluye la posibilidad de que así fuera, como en otras culturas. A la mañana siguiente de esa primera noche en común, el esposo debe hacer un bonito regalo a su esposa: una joya delicadamente trabajada, ropa de magnífico lino, un cofre de madera esculpida, etc. Es lo que se conoce con el nombre de Morgingjölf, el regalo de la mañana, que se convertirá en una tradición durante mucho tiempo. 

Tambien se habla de que era costumbre regalar a la pareja una mantequera y que uno de los ritos de la mañana despues era que la recien casada saliese fuera y batiese la manteca delante de todos (un rito islandes que muchos asocian a la fertilidad ). Otro ritual era el de regalar un odre de hidromiel del que la pareja beberia cada noche antes de compartir el lecho hasta la nueva luna. De ahí deriva lo de "luna de miel".

Después de la celebración o durante ella, la esposa tomará las llaves de la casa y tendrá muchos hijos, pese a la elevada mortalidad infantil propia de la epoca. Ella hará de sus hijos hombres y mujeres dignos del nombre de su linaje, los educará en el respeto a las tradiciones tanto de su clan como del de su esposo y velará por inculcarles el sentido del honor familiar que jamás debe perecer. Será el alma de su nuevo hogar, asi como su marido sera el brazo que traiga el sustento a la familia.

3 comentarios:

doompoet dijo...

muy interesante... gracias por la informacion

karen vdb dijo...

me gusta mucho que exista gente que quiera difundir lo referido a los Asatrus o cultura pagana.
mis respetos y mis saludos
gracias por la hidromiel
salud

Vanessa Nuñez dijo...

Bendiciones, hermano.
Adoré todos los datos y me encantó la descripción de todo.

paganismo no es fascismo

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